Ir al contenido principal

Se necesitan amigos verdaderos.

Job 2:11-3:5

Los amigos pueden ser muy valiosos. El tipo correcto de amigos pueden ayudarnos en los momentos difíciles de la vida. Pero la calidad de amistad mostrada por estos tres hombres deja mucho que desear.

Cuando ellos vieron la difícil situación de Job, se quedaron sorprendidos. Apenas podían pensar. El hombre a quien ellos habían conocido como uno de los grandes hombres de ese lado del mundo, ahora está enfermo y sentado sobre un montón de cenizas.

Ellos estuvieron en silencio por siete días, sin darle a Job ningún consuelo. No dijeron nada, y aparentemente Job tampoco dijo nada en todo ese tiempo. Pero Satanás seguía presionando, y finalmente al fin de esos siete días, Job abrió su boca y maldijo el día en que nació.

A raíz de todas esas pérdidas combinadas, viene la reina de todas las pérdidas, Job empezó a perder la fe, y empezó a dudar en cuanto a si Dios en verdad cuidaba de él.

Este fue el momento más importante en la experiencia de Job. El maldijo el día en que nació, pero no maldijo a Dios. Él dudó del cuidado de Dios, pero no perdió la en fe en que Dios existe.

Este fue el momento en que sus amigos debían haberle ayudado. Fue el momento en que ellos debían haberle animado, pero no lo hicieron.

¿Somos amigos de aquellos que están en necesidad?, ¿permanecemos allí como buenos creyentes, cuando nuestros amigos atraviesan momentos de dificultad y stress?, o, ¿añadimos más dificultades sobre aquellos que ya tienen muchas?.

“Un amigo ama en todo momento”… (Proverbios 17:17)

 

 

Traducido y adaptado por David Luzuriaga -www.familialuzuriaga.blogspot.comTomado de Strength for the Journey, by Theodore Epp.  Copyright © 2007 The Good News Broadcasting Association, Inc. (Back to the Bible) Lincoln, Nebraska, USA. Used by permission. All rights reserved www.backtothebible.org

Entradas más populares de este blog

Usted nació rico

Efesios 1:3 ; Romanos 8:35-39 El que ha recibido a Cristo como su Salvador ha sido unido a Cristo, pero en este viaje está yendo por un mundo impío, que tiene una atmosfera hostil. Así, el creyente necesita una atmosfera en la cual pueda respirar. De la misma manera que los astronautas necesitan llevar su propia atmosfera cuando van a la luna, el creyente necesita su atmosfera espiritual para sustentar su vida espiritual cuando está en este mundo. El creyente necesita alimento espiritual, compañía espiritual, ejercicio espiritual, fuerza espiritual y armas espirituales. Dios ha bendecido al creyente con “toda” bendición espiritual (Ef. 1.3) Muchos de esas bendiciones son mencionadas en la carta de Pablo a los Efesios. Dios no reserva nada al momento de dar los beneficios al creyente –todas la bendiciones espirituales están disponibles. Dios no solamente nos ha dado de su riqueza, sino que también Dios ha provisto para el creyente “de acuerdo” a SUS riquezas. No hay ni un be...

Suficiente para cada día.

1 Reyes 17:1-16 Porque Elías era un hombre como nosotros, sin duda, se preguntaría ¿qué Dios tenía para que él pudiese pasar por esa sequía?, cuando vio que el arroyo comenzaba a secarse. Siendo que Elías confiaba en Dios, obviamente creía que la ayuda llegaría de una manera u otra. Dios no envió inmediatamente un repentino vendaval de lluvia a ese vecindario, ni le proporcionó milagorsamente una fuente de agua en ese lugar. En lugar de ello, Elías tuvo que levantarse e ir a Sarepta y quedarse allí. Sólo una viuda le daría algo de comida para él en Sarepta. Pocos de nosotros se han enfrentado a situaciones tan extremas como este viuda estaba experimentando. Parece como si cada día enfrentaba una hambruna tremenda, pero también cada día experimentaba una fe tal, que confiaba en Dios para satisfacer sus necesidades. El resultado fue que ella y su casa "comerían muchos días" (1 Reyes 17:15). Dios no suministra un año en un momento, pero sí lo hace un día a la vez. Esto es lo que...

El punto de vista determina nuestra actitud

A lo largo de su vida el siervo de Dios está expuesto a la critica, al juicio, a la calificación. Demás está decir que muchas veces esa crítica es desmedida, injusta y no pensada sino que dicha sin ponerse a pensar en la vida y los sentimientos de quien la recibe. En el mundo cristiano tendemos a disfrazar esta “lapidación verbal” con frases como “lo digo en amor”, “se lo critico porque lo queremos” y términos similares. Pero ¿que debe hacer un siervo de Dios cuando está atravesando por eso?. A menudo las personas que critican a los siervos de Dios, son hermanos bien intencionados que emiten su juicio desde el lugar donde están, sin pensar que por alguna extraña razón Dios llamó a otros y a ellos no. Es curioso ver como en nombre del amor, se degrada a un hermano/a en Cristo. Pero cuando atravesamos por esos momentos, ¿qué hacemos?. La oración íntima a Dios es un remedio. El escuchar a una persona ajena a la situación es otro remedio. Puede ser un pastor amigo, un amigo maduro en l...