Ir al contenido principal

Añadida, no mezclada.

Gálatas 3:15-25

El pasaje en cuestión dice que la ley fue “añadida”. (Gal. 3:19). Fue añadida a algo que ya existía. Juan el Bautista introdujo a nuestro Señor Jesús al ámbito público y dijo de ÉL: “La ley fue dada por Moisés, pero la gracia y la verdad vino a través de Jesucristo”.

La Ley tuvo un comienzo definido. No comenzó con Adán sino con Moisés. No había una ley dada por Dios en todos esos 2.500 años o más, entre Adán y Moisés, pero sí hubo pecado, y porque hubo pecado, hubo muerte.

Adán tuvo algunas instrucciones definidas de parte de Dios en cuanto a lo que hacer y lo que no hacer; y desobedeció. Por eso murió.

Pero aquellos que existieron entre Adán y Moisés también murieron, no porque pecaron exactamente como Adán pecó, sino porque ellos eran pecadores.

El evangelio es la buena noticia para todos, en el pasado, en el presente y en el futuro. Pero la ley nunca fue una buena noticia, sino una mala noticia. Fue añadida a las buenas noticias, pero no tomó el lugar de la gracia.

La Ley no fue mezclada con la gracia. Tampoco suplanta a la gracia. La gracia es la buena noticia, pero la ley no. La palabra que se traduce “añadida” significa “colocar al lado de”. La ley fue puesta al lado de la gracia; y eso no significa que la gracia no fue removida.

Esto es hermoso de ver, y por sobre todo es muy importante. La Gracia estaba puesta allí como una vía de escape para cuando el hombre deba huir de la ley, cuando la ley haga su trabajo. Cuando el hombre se ve a sí mismo condenado y maldecido por la ley, él puede volverse hacia la gracia de Dios y encontrar salvación.

Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. (Rom. 3:28).

 

 

Traducido y adaptado por David Luzuriaga -www.familialuzuriaga.blogspot.com Tomado de Strength for the Journey, by Theodore Epp. Copyright © 2007 The Good News Broadcasting Association, Inc. (Back to the Bible) Lincoln, Nebraska, USA. Used by permission. All rights reserved www.backtothebible.org

Entradas más populares de este blog

Usted nació rico

Efesios 1:3 ; Romanos 8:35-39 El que ha recibido a Cristo como su Salvador ha sido unido a Cristo, pero en este viaje está yendo por un mundo impío, que tiene una atmosfera hostil. Así, el creyente necesita una atmosfera en la cual pueda respirar. De la misma manera que los astronautas necesitan llevar su propia atmosfera cuando van a la luna, el creyente necesita su atmosfera espiritual para sustentar su vida espiritual cuando está en este mundo. El creyente necesita alimento espiritual, compañía espiritual, ejercicio espiritual, fuerza espiritual y armas espirituales. Dios ha bendecido al creyente con “toda” bendición espiritual (Ef. 1.3) Muchos de esas bendiciones son mencionadas en la carta de Pablo a los Efesios. Dios no reserva nada al momento de dar los beneficios al creyente –todas la bendiciones espirituales están disponibles. Dios no solamente nos ha dado de su riqueza, sino que también Dios ha provisto para el creyente “de acuerdo” a SUS riquezas. No hay ni un be...

Suficiente para cada día.

1 Reyes 17:1-16 Porque Elías era un hombre como nosotros, sin duda, se preguntaría ¿qué Dios tenía para que él pudiese pasar por esa sequía?, cuando vio que el arroyo comenzaba a secarse. Siendo que Elías confiaba en Dios, obviamente creía que la ayuda llegaría de una manera u otra. Dios no envió inmediatamente un repentino vendaval de lluvia a ese vecindario, ni le proporcionó milagorsamente una fuente de agua en ese lugar. En lugar de ello, Elías tuvo que levantarse e ir a Sarepta y quedarse allí. Sólo una viuda le daría algo de comida para él en Sarepta. Pocos de nosotros se han enfrentado a situaciones tan extremas como este viuda estaba experimentando. Parece como si cada día enfrentaba una hambruna tremenda, pero también cada día experimentaba una fe tal, que confiaba en Dios para satisfacer sus necesidades. El resultado fue que ella y su casa "comerían muchos días" (1 Reyes 17:15). Dios no suministra un año en un momento, pero sí lo hace un día a la vez. Esto es lo que...

El punto de vista determina nuestra actitud

A lo largo de su vida el siervo de Dios está expuesto a la critica, al juicio, a la calificación. Demás está decir que muchas veces esa crítica es desmedida, injusta y no pensada sino que dicha sin ponerse a pensar en la vida y los sentimientos de quien la recibe. En el mundo cristiano tendemos a disfrazar esta “lapidación verbal” con frases como “lo digo en amor”, “se lo critico porque lo queremos” y términos similares. Pero ¿que debe hacer un siervo de Dios cuando está atravesando por eso?. A menudo las personas que critican a los siervos de Dios, son hermanos bien intencionados que emiten su juicio desde el lugar donde están, sin pensar que por alguna extraña razón Dios llamó a otros y a ellos no. Es curioso ver como en nombre del amor, se degrada a un hermano/a en Cristo. Pero cuando atravesamos por esos momentos, ¿qué hacemos?. La oración íntima a Dios es un remedio. El escuchar a una persona ajena a la situación es otro remedio. Puede ser un pastor amigo, un amigo maduro en l...