Ir al contenido principal

Nacido libre.

Gálatas 4:19-31

La lección que Dios tiene para nosotros en este pasaje es que no podemos cumplir los mandamientos en su totalidad cuando lo hacemos con nuestros propios esfuerzos. Solo pueden ser guardados cuando aceptamos a Cristo como Salvador.

Entonces, a través del Espíritu Santo que vive en nosotros, la vida de Cristo se cumple enteramente en nosotros.

El nacimiento de Ismael fue totalmente un plan humano. Dios no tuvo nada que ver con eso. Lo que viene de la carne no le agrada a Dios, ÉL no lo acepta.

Ismael fue un niño nacido de la carne, y siendo que su madre fue una esclava, él también era un esclavo.

Con Isaac fue enteramente diferente. Él nació de una madre libre. Su nacimiento fue a causa de la obra de Dios.

Así que, el punto importante aquí, es que somos aceptados, a través de la fe en Cristo, y pasamos a ser de la familia de Isaac. Somos los hijos de la promesa, nacidos a través del poder divino de Dios y no de esfuerzos humanos.

Hay una fuerte tendencia, de parte de aquellos que insisten que la ley es necesaria para la salvación, de perseguir y condenar a aquellos que creemos que la salvación es solamente por fe. Aquellos que insisten en la ley dicen que los que predicamos la gracia estamos abriendo las puertas a que la gente cometa más pecado.

Pero esto no es así. La gracia no da a la gente licencia para pecar. Nos enseña a negar la impiedad y los deseos mundanos, y vivir en este mundo sobria y justamente. Así que, si la oposición y hasta la persecución vienen, debemos estar listos para hacerles frente.

Pero ¿cual debe ser nuestra actitud en cuanto a esta enseñanza de ley y gracia?. ¿Vamos a dejar que los que enseñan la ley sigan adelante, y nosotros vamos a guardar silencio?

La respuesta de la Biblia es: “Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre” (Gal. 4:30). Estos dos no se mezclarán nunca. Somos salvos por gracia. No estamos más bajo la esclavitud de la ley. La debemos echar de nuestras vidas.

Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. (Gal. 5:1).

 

 

Traducido y adaptado por David Luzuriaga -www.familialuzuriaga.blogspot.com Tomado de Strength for the Journey, by Theodore Epp. Copyright © 2007 The Good News Broadcasting Association, Inc. (Back to the Bible) Lincoln, Nebraska, USA. Used by permission. All rights reserved www.backtothebible.org

Entradas más populares de este blog

Usted nació rico

Efesios 1:3 ; Romanos 8:35-39 El que ha recibido a Cristo como su Salvador ha sido unido a Cristo, pero en este viaje está yendo por un mundo impío, que tiene una atmosfera hostil. Así, el creyente necesita una atmosfera en la cual pueda respirar. De la misma manera que los astronautas necesitan llevar su propia atmosfera cuando van a la luna, el creyente necesita su atmosfera espiritual para sustentar su vida espiritual cuando está en este mundo. El creyente necesita alimento espiritual, compañía espiritual, ejercicio espiritual, fuerza espiritual y armas espirituales. Dios ha bendecido al creyente con “toda” bendición espiritual (Ef. 1.3) Muchos de esas bendiciones son mencionadas en la carta de Pablo a los Efesios. Dios no reserva nada al momento de dar los beneficios al creyente –todas la bendiciones espirituales están disponibles. Dios no solamente nos ha dado de su riqueza, sino que también Dios ha provisto para el creyente “de acuerdo” a SUS riquezas. No hay ni un be...

Suficiente para cada día.

1 Reyes 17:1-16 Porque Elías era un hombre como nosotros, sin duda, se preguntaría ¿qué Dios tenía para que él pudiese pasar por esa sequía?, cuando vio que el arroyo comenzaba a secarse. Siendo que Elías confiaba en Dios, obviamente creía que la ayuda llegaría de una manera u otra. Dios no envió inmediatamente un repentino vendaval de lluvia a ese vecindario, ni le proporcionó milagorsamente una fuente de agua en ese lugar. En lugar de ello, Elías tuvo que levantarse e ir a Sarepta y quedarse allí. Sólo una viuda le daría algo de comida para él en Sarepta. Pocos de nosotros se han enfrentado a situaciones tan extremas como este viuda estaba experimentando. Parece como si cada día enfrentaba una hambruna tremenda, pero también cada día experimentaba una fe tal, que confiaba en Dios para satisfacer sus necesidades. El resultado fue que ella y su casa "comerían muchos días" (1 Reyes 17:15). Dios no suministra un año en un momento, pero sí lo hace un día a la vez. Esto es lo que...

El punto de vista determina nuestra actitud

A lo largo de su vida el siervo de Dios está expuesto a la critica, al juicio, a la calificación. Demás está decir que muchas veces esa crítica es desmedida, injusta y no pensada sino que dicha sin ponerse a pensar en la vida y los sentimientos de quien la recibe. En el mundo cristiano tendemos a disfrazar esta “lapidación verbal” con frases como “lo digo en amor”, “se lo critico porque lo queremos” y términos similares. Pero ¿que debe hacer un siervo de Dios cuando está atravesando por eso?. A menudo las personas que critican a los siervos de Dios, son hermanos bien intencionados que emiten su juicio desde el lugar donde están, sin pensar que por alguna extraña razón Dios llamó a otros y a ellos no. Es curioso ver como en nombre del amor, se degrada a un hermano/a en Cristo. Pero cuando atravesamos por esos momentos, ¿qué hacemos?. La oración íntima a Dios es un remedio. El escuchar a una persona ajena a la situación es otro remedio. Puede ser un pastor amigo, un amigo maduro en l...