Ir al contenido principal

Su voto por la victoria.

Gálatas 5:13-26

La carne y el Espíritu Santo son contrarios, el uno se opone al otro. Su razón y sus propósitos están diametralmente opuestos. Cada uno le dice NO al otro.

Esto, por supuesto, resulta en un punto muerto para el cristiano. Esto, es el porqué de lo que dice el apóstol: “para que no hagáis lo que quisiereis”. (Gal. 5:17)

Un error que muchos de nosotros hemos cometido es que hemos tratado de ganar la victoria sobre la carne a través de nuestra propia voluntad y esfuerzos. Pero esto es lo mismo, que tratar de vencer a la carne con la carne.

Estamos tratando de dominar la carne usando nuestra misma carne. ¿Podemos asignar al diablo la tarea de conquistar al diablo mismo?.

Alguien ha dicho lo siguiente como una solución a este problema: “El Señor ha votado por mi; el diablo ha votado en mi contra. Cualquiera que sea mi voto, yo le doy la victoria”.

Si determinamos caminar en el Espíritu, estamos emitiendo nuestro voto en la manera correcta. Esta es la elección que debemos hacer si queremos vencer la concupiscencia de la carne.

El camino de la libertad, entonces, es caminar en el Espíritu (Gal. 5:16). Vamos a ser guiados por el Espíritu (Gal. 5:18). Y así, vamos a vivir en el Espíritu (Gal 5:25).

Si le dejamos al Espíritu Santo que nos de la mano y nos lleve; si vamos a dejar que nuestra vida dé pasos prácticos día a día y así formar en nosotros la expresión de SU voluntad, entonces, vamos a ser victoriosos.

Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. (Rom. 8:6).

 

 

Traducido y adaptado por David Luzuriaga -www.familialuzuriaga.blogspot.com Tomado de Strength for the Journey, by Theodore Epp. Copyright © 2007 The Good News Broadcasting Association, Inc. (Back to the Bible) Lincoln, Nebraska, USA. Used by permission. All rights reserved www.backtothebible.org

Entradas más populares de este blog

Usted nació rico

Efesios 1:3 ; Romanos 8:35-39 El que ha recibido a Cristo como su Salvador ha sido unido a Cristo, pero en este viaje está yendo por un mundo impío, que tiene una atmosfera hostil. Así, el creyente necesita una atmosfera en la cual pueda respirar. De la misma manera que los astronautas necesitan llevar su propia atmosfera cuando van a la luna, el creyente necesita su atmosfera espiritual para sustentar su vida espiritual cuando está en este mundo. El creyente necesita alimento espiritual, compañía espiritual, ejercicio espiritual, fuerza espiritual y armas espirituales. Dios ha bendecido al creyente con “toda” bendición espiritual (Ef. 1.3) Muchos de esas bendiciones son mencionadas en la carta de Pablo a los Efesios. Dios no reserva nada al momento de dar los beneficios al creyente –todas la bendiciones espirituales están disponibles. Dios no solamente nos ha dado de su riqueza, sino que también Dios ha provisto para el creyente “de acuerdo” a SUS riquezas. No hay ni un be...

Suficiente para cada día.

1 Reyes 17:1-16 Porque Elías era un hombre como nosotros, sin duda, se preguntaría ¿qué Dios tenía para que él pudiese pasar por esa sequía?, cuando vio que el arroyo comenzaba a secarse. Siendo que Elías confiaba en Dios, obviamente creía que la ayuda llegaría de una manera u otra. Dios no envió inmediatamente un repentino vendaval de lluvia a ese vecindario, ni le proporcionó milagorsamente una fuente de agua en ese lugar. En lugar de ello, Elías tuvo que levantarse e ir a Sarepta y quedarse allí. Sólo una viuda le daría algo de comida para él en Sarepta. Pocos de nosotros se han enfrentado a situaciones tan extremas como este viuda estaba experimentando. Parece como si cada día enfrentaba una hambruna tremenda, pero también cada día experimentaba una fe tal, que confiaba en Dios para satisfacer sus necesidades. El resultado fue que ella y su casa "comerían muchos días" (1 Reyes 17:15). Dios no suministra un año en un momento, pero sí lo hace un día a la vez. Esto es lo que...

El punto de vista determina nuestra actitud

A lo largo de su vida el siervo de Dios está expuesto a la critica, al juicio, a la calificación. Demás está decir que muchas veces esa crítica es desmedida, injusta y no pensada sino que dicha sin ponerse a pensar en la vida y los sentimientos de quien la recibe. En el mundo cristiano tendemos a disfrazar esta “lapidación verbal” con frases como “lo digo en amor”, “se lo critico porque lo queremos” y términos similares. Pero ¿que debe hacer un siervo de Dios cuando está atravesando por eso?. A menudo las personas que critican a los siervos de Dios, son hermanos bien intencionados que emiten su juicio desde el lugar donde están, sin pensar que por alguna extraña razón Dios llamó a otros y a ellos no. Es curioso ver como en nombre del amor, se degrada a un hermano/a en Cristo. Pero cuando atravesamos por esos momentos, ¿qué hacemos?. La oración íntima a Dios es un remedio. El escuchar a una persona ajena a la situación es otro remedio. Puede ser un pastor amigo, un amigo maduro en l...